Posteado por: mycroftbarrett | febrero 23, 2008

Las cosas cambian

Este blog es el regalo de un amigo. Coincidimos en la red de vez en cuando. Aunque era más que coincidir, el equivalente informático a tomarse una caña y hablar de lo sagrado y lo profano…

No parece una buena racha para nadie. Él se ha replegado de los focos, porque la vida de verdad le ha escamoteado a un ser querido.

A mi la vida de verdad me asusta. Estoy cada vez más perdido, y si me dieran a elegir entre seguir asfixiandome entre mis propios titubeos, mi débil mano intentando ganarle el pulso al momento, y estrellarme en el vuelo de Pacific 815…

En estos momentos soy una sombra oculta. Ya no me quiero relacionar con los demás, el infierno son los demás. Estoy agotado de intentar ser la mejor versión de mi mismo, de ser jovial y despreocupado estudiante, un viejo estudiante ya, por cierto. Tengo ganas de aislarme, de encerrarme para que nadie me duela, para que no puedan tocarme ni verme. Para no ser una decepción constante para mi mismo.

Ocasión para opositar, centrarse, esconderse, volver a las cuatro queridas paredes de mi microuniverso: Renunciar a las cada vez menores salidas nocturnas, a mis pretensiones de entrar en la radio aficionada, adios a militar en un sindicato de estudiantes porque estoy cabreado con la educación, adios a escribir en prensa, adios a correr la media maratón.

Ahora solo me importa mi pequeño centenar de libros, mi ansia de saber, mi pequeña colección audiovisual, mis escasísimos comics…

Estoy construyendo una trinchera y solo unos pocos sabrán la contraseña. Solo saldré para entrenar y hacerme más fuerte. O si algún imprudente le da un empleo a un mal estudiante de derecho, pero curioso estudiante de políticas.

Titular del día:  Brutalidad en Valencia

Un grupo de doce a quince neandertales nos rodearon a tres amigos y a mi anoche y nos atacaron de forma vil y cobarde robándonos.

Estábamos en el campus de la UV, tomando un par de birras en el coche, el cual llegaron a asaltar como zombies, echando mano a la llave, aunque fueron repelidos.
Para que luego digan que la delincuencia es cosa de inmigrantes eran unos jovenzuelos patrios de 22-24 años, o sea no tan teenagers como para no saber lo que estaban haciendo.
Llevamos el asunto bien, aunque un amigo se llevo un puñetazo y a mi me robaron mi dinero, aunque conservé el movil y la cartera. Ariete, que los persiguó él solo un buen trecho, no tuvo tanta suerte.
Jodida naranja mecánica.

Pd. El otro blog comienza a parecerme demasiado florido, barroco, recargado. Vienen tiempos de puritanismo y ascesis a Micronesia.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.